Por Elvira Kruspe
11 am. Christopth y Paul en la entrada del parque. Flake en la taquilla. Richard impaciente pegando la cara en el enrejado. Oliver sentado en una banca. Till no aparece…
Christopth: ¡Dammit! ¡Dónde rayos está Till! ¡Llevamos más de dos horas esperándolo!
Paul: Si no es porque Richard me fue a sacar de mi casa a las 8 am. Yo tampoco estaría aquí.
Richard (bailoteando): No hay que esperar más ¡entremos de una buena vez!
Olli: …
Richy: ¡Ya! ¡Vamos a entrar! ¡Quiero entrar! ¿Por qué no entramos? ¡No hay que esperar al gordo de Till! ¡Yo…
Paul: ¡Ya cállate! ¡Estamos esperando al lento del flaco (Flake) con las entradas!
Flake: ¡Ja! ¡Aquí están!
Paul: ¿Por qué tardaste tanto?
Flake: Porque una señora gorda no me dejaba pasar, tuve que picarle el trasero con un alfiler para que se quitara. Luego se volteó y me abofeteó. No pensé que se enojara tanto. ¡Pero yo soy el más cool!
Todos: Sí, como no…
Richard arrebata su boleto a Flake y se hecha a correr como desesperado dentro del parque.
Chris: ¿Qué demonios le pasa?
Paul: Nada, seguramente se moría de ganas por ir al baño.
Paul y Chris caminan juntos por delante, detrás de ellos va Flake y muy rezagado va Olli. Entonces pasan junto a un carrito de algodones de azúcar.
Paul: ¿Me compras uno?
Chris: ¡Qué te pasa! ¡Ni que fueras mi novia!
Paul: Tacaño…
Richard llega a la carrera y se cuelga del brazo de Christopth: ¡Algodones de azúcar! ¡Yo quiero uno rosita! ¡Anda Chrissie! ¡Cómprame uno! ¡Quiero uno! ¡Uno rosita! ¿Jaaaaaaaaaaaa?
Chris: Está bien ¿Cuánto es de uno?
Paul: ¿Porqué a él le compras y a mi no?
Chris: Porque Richard es mi amigo.
Paul: ¿Y yo no?
Chris: Noooooooo. Tú sólo eres mi compañero de tragos.
El grupo sigue caminando hasta llegar al “Tornado” (uno de esos juegos ultra violentos que te sacuden el estómago de arriba abajo).
Richard: ¡Vamos a subir!
Chris: Bien, hay que encargarle nuestras cosas de valor a Paul mientras nosotros nos subimos al juego.
Paul: ¿Y porqué yo me tengo que quedar en tierra? ¿Pues tú quién te crees?
Chris: Porque lo digo yo, que en ausencia de Till soy el líder de esta banda chunga; por ser el más inteligente y bien parecido… etc, etc. Además estás muy por debajo del límite de estatura permitido.
Paul: ¡Pero no soy un enano! Mido 1.76 m.
Chris: Recuerda que aquí en Alemania el límite permitido es de 1.80 m, si estuvieras en México quizá podrías subir, pero este no es el caso.
Paul: Pero Richard tampoco es tan alto.
Richard: Yo mido 1.80 m. exactamente.
Flake: ¡Yo soy el más cool!
Paul: ¡Oh cállense!
Todos suben al juego menos Paul que se queda abajo con una enorme jeta que no se le alcanza a ver entre la bola de chamarras que le encargaron sus compañeros.
Christopth se sienta en el mismo carro con Richard y flake se sube con Olli. Cuando el juego comienza a subir Richard cubre sus ojos. De repente, bajan a gran velocidad como si fueran a estamparse contra el suelo. Richard grita aterrorizado y abraza fuertemente a Chris…
Chris: ¡Richard suéltame! ¡No me tapes los ojos! ¡No veo nada!
Flake va alzando los brazos: ¡Este juego está muy cool!
Olliver está muy callado.
Los carritos suben y bajan sin cesar mientras Richard comienza a arañar a Christopth. Flake está muy divertido y Oliver no dice nada. Para la tercera vuelta Richard está sentado en las piernas de Chris, Flake va muerto de risa y Olli no dice nada. Cuarta vuelta: Christopth va golpeando a Richard, Flake está muy emocionado y Oliver… bueno, va muy callado. El juego se detiene, todos bajan de él. Christopth está todo arañado, Richard tiene un ojo morongo (como en Ich will) y Flake sale huyendo de Oliver quien ha mojado sus pantalones (¡ajá! Con razón estaba taaaaaaaan callado).
Oliver: Bien, y ahora ¿Qué hacemos?
Chris: No sé.
Paul: Christopth ¿A quién le estás hablando?
Chris: No sé, como que alguien preguntó algo.
Oliver: ¡Fui yo! ¡Estoy aquí!
Chris: ¿Oíste eso?
Paul: No. Seguro fue una ráfaga de viento.
Olli: ¡Halo, haló! ¿Me están escuchando?
Chris: ¡No! Sí escuché algo, es… ¡Es Oliver! ¡Puede Hablar! Yo pensé que era mudo o autista, pero es un ser pensante y con sentimientos como nosotros.
Paul: ¡Christopth! No seas pendejo, o creeré lo que dice Till, que tienes un amigo imaginario.
Entonces Oliver comienza a chillar y a arrancarse los pocos pelos que le quedan (o sea los de las cejas).
Richard: ¡Mireeeeeeeen! Allí están los carros chocones.
Paul: ¡Ay no! Ya vieron la cola.
Richard: ¡Yo quiero subir!
Paul: ¡Estás loco! Para subir a ese juego tienes que formarte dos días antes.
Richard: ¿Qué nuestros fans no hacen eso para ver nuestros conciertos?
Paul: Pero eso es diferente.
Chris: Eso no es diferente Paul, cuando quieres algo luchas por ello y no importa lo que te cueste, ni cuantos días te tardes.
Flake: ¡Bien dicho! Hablas tan cool…
Richard (se emberrincha y cruza sus musculosos brazos): Pues yo no me muevo de aquí hasta que no logre subirme.
Chris: Bien Richard, quédate aquí formado mientras nosotros vamos al tiro al blanco y al rato regresamos para que nos metas a la fila.
Richard: O.K.
Los cuatro miembros restantes de la poderosa máquina alemana caminan por una de las avenidas principales del parque hacia la zona de tiro al blanco cuando oyen un sonido exótico que proviene de una choza.
Paul: ¿Qué es eso?
Chris: Es el show polinesio.
Flake: ¿Qué es eso?
Chris: Es un espectáculo donde unas chicas bailan hawaiano.
Paul: ¡Yo quiero ver a las bailarinas! (a ver si ahora sí ligo).
Flake: ¡Y yo quiero ensayar mi baile para el concierto!
Christopth y compañía sólo desvían las miradas fingiendo no conocer a Flake y se disponen a entrar a la choza.
Flake: Hay mucha gente, tendremos que sentarnos hasta atrás.
Paul: De ninguna manera flaco, nosotros somos RAMMSTEIN y no faltará algún fan que nos reconozca y nos ceda el lugar.
Pasan 20 minutos y nadie se levanta para darles su lugar cortésmente.
Chris: muy bien señor famoso ¿Ahora qué sugieres?
Paul: Vamos a sentarnos hasta adelante donde no hay gradas.
En ese momento el animador pregunta si alguien desea participar en el show. Entonces una luz ilumina a los tres porque Oliver se ha escabullido a donde no lo puedan ver.
Animador: ¡Muy bien, aquí tenemos a tres caballeros que van a participar con nuestras hermosas bailarinas!
Christopth y Paul se rehúsan a subir al escenario, pero las chicas comienzan a jalonearlos, mientras que Flake ya está arriba del escenario bailando como lo hace en “Weises flesh”, el público mira horrorizado.
Animador: ¡Seguridad, saquen a este hombre de aquí!
En menos de lo que canta un gallo unos tipos enormes y fornidos sacan a los tres a patadas. Olli que va detrás de ellos, saca una bolsa de papel, le hace unos hoyitos para los ojos y se la coloca en la cabeza: me avergüenzo de tener por compañeros a unos tipos tan idiotas.
De ahí se sacuden el polvo y se dirigen hacia el tiro al blanco. Cada uno toma un rifle y comienzan a tirar. Paul y Christopth están en competencia encarnizada por ver quién hace más puntos. Ambos se ponen a discutir.
Paul: ¡Tramposo! Colócate en la línea, no te adelantes.
Chris: ¡Tú es eres el tramposo, te la pasa distrayéndome!
Flake: Yo soy el más cool.
Chris y Paul: ¡Cállate!
Christopth va a disparar pero Paul se le pone enfrente.
Chris: ¡Paul quítate!
Paul: ¡Noooooooo!
Flake: Les digo que yo soy el más cool y el que sabe tirar mejor.
Chris: ¡Ah si! ¡Pues demuéstralo!
Flake apunta hacia Paul, éste dispara y la munición rebota justamente en la hebilla del cinturón de Paul y le pega a una señora en el trasero.
Señora furiosa: ¡Quién chingados me pegó! ¡Ah! Eres tú, el de la cola para la taquilla. ¡Muchachito irrespetuoso, me las pagarás!
Flake (aflijido): ¡Oh no! ¡La gorda de la taquilla!
Flake sale despavorido, mientras los demás observan.
Paul: Tengo hambre, ver correr al flaco me abrió el apetito.
Chris y Olli: Nosotros también.
Paul: Busquemos un Taco Bell.
Chris: Aquí no hay eso Paul, donde hay es en el parque acuático de enfrente.
Paul: Entonces ¿Qué esperamos?
Oliver: Sí, pero pagaremos doble entrada.
Chris: Mi conciencia me dice que pagaremos doble entrada. Y ya no traemos varo…
Paul: Les diremos que sólo vamos al Taco Bell.
Paul se la pasa discutiendo como cuarenta y cinco minutos con la señorita de la entrada intentando explicarle que sólo quieren pasar a comprar unos tacos y no a meterse a nadar. Entre tanto, Olli y Chris se encuentran en una esquina sobándose sus panzas.
Paul: Pero señorita…
Señorita: Le digo que no, tiene que pagar admisión.
Paul: Bueno mire, hagamos algo, horita no traigo dinero, pero si usted va esta noche a mi departamento con gusto yo le pagaré todo y…
Señorita: ¡Queeeeeeeeeeee! ¡Tipo degenerado! Contesta al sonido de un bofetón.
Entre la confusión y el relajo, Olli y Chris se logran infiltrar dentro del parque.
Señorita: ¡Hey deténganlos! ¡No han pagado la entrada!
Los dos Rammsteinners corren dentro del parque, suben por las mesas del comedor y pisotean la comida de más de cinco familias, luego pasan por debajo del bongee y casi se estrellan con los que se lanzaron, mientras que el operador del juego les mienta la madre. Acto seguido siguen corriendo en chinga loca y se meten al chapoteadero para dirigirse hacia las regaderas de mujeres. Se oyen gritos en el edificio y salen golpeados. Luego se meten por donde se guardan los salvavidas, ya no pueden correr porque traen salvavidas atorados en brazos y piernas hasta que por fin los guardias de seguridad los pierden de vista. Ellos salen detrás de un carrito de hot dogs y se dirigen hacia una muchedumbre que está rodeando los toboganes.
Chris: ¿Qué sucede?
Señor: Es que desde la mañana uno de los toboganes se quedó tapado.
Chris: ¿Se quedó tapado? ¡Pues cómo!
Señor: Sí, un tipo bien mamey se subió y lo tapó (¿recuerdan el capítulo de los Simpsons donde Homerito tapa el tobogán del parque acuático de Krusty?) y la gente que iba detrás de él quedó también atrapada, señoras, niños, ¡Mirén ya lo van a sacar!
Oliver: ¿Por qué estoy pensando que algo tiene que ver en todo esto Till?
Chris: ¿De dónde sacas eso?
Pero Olli no estaba tan errado, en medio de los abucheos sale Till del tobogán con múltiples moretones en todo el cuerpo.
Chris: ¡Till! ¿Qué diablos haces allí?
Till (refunfuñando): ¡Méndigo tobogán! Estuve atrapado allí desde las nueve de la mañana.
Chris: ¡Pues ya son las seis de la tarde!
Después de todo el alboroto, los tres amigos se van al Taco Bell. Como media hora más tarde llega Flake casi muerto.
Chris: ¿Qué pasó? ¿Te libraste de la gorda?
Flake: ¡Ja! Corrí como 15 manzanas de ida y vuelta.
Después de tragar tacos de manera indiscriminada, pidieron unas chelas bien frías y se pusieron a morbosear a las chicas que pasaban en bikini hasta que el encargado del establecimiento se acercó y les dijo que ya iban a cerrar.
Todos salen del lugar y se disponen a subir a la camioneta.
Olli: Oigan, como que se nos olvida algo ¿No?
Chris: No sé. Till: Christopth, otra vez hablando solo. Te voy a presentar a mi psicoterapeuta.
La camioneta va por una avenida ancha cuando notan algo curioso, un pequeño auto amarillo con rayos morados a los lados los persigue. Flake acelera pero el carrito se les empareja.
Till: ¿Qué es eso?
Chris: Tómalo como chisme pero me parece que se trata de un carrito chocón.
Till: Definitivamente te voy a llevar con mi psiquiatra.
Chris: No Till, en verdad es un carrito de la feria y hay un hombre que nos está haciendo señas, es… es… ¡Paul!
Paul: ¡Paren maldita sea!
Till: ¡Paul! ¿Qué haces en un carro chocón? ¿Acaso encontraste por fin un vehículo a tu tamaño?
Paul: Nada de eso ¡Pedazo de mierda! Me encontré llorando a Richard afuera del parque.
Chris y Flake: ¡Nos olvidamos de Richard!
Olli: Ya ven, yo les dije.
Richard (llorando al mismo tiempo que conduce): ¡Qué malos son! Me dejaron solito todo el día en la cola de los carritos, por eso me robé uno para alcanzarlos.
Fue entonces cuando Flake paró la camioneta, pero no se detenía el carrito chocón.
Paul: ¡Richard idiota! Estás acelerando.
Richard: No es mi culpa ¡Nos quedamos sin frenos!
Paul: ¡Pedazo de animal! Los carros chocones no tienen frenos. ¡Nos vamos a matar!
Paul y Richard (abrazados): ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!
El carrito cae a un barranco y se empieza a incendiar hasta que por fin estalla. Till, Olli, Flake y Chris observan atónitos.
Till: ¡Carajo! Par de inútiles. Y ahora nos quedamos sin nuestros guitarristas.
Chris: No te preocupes, conseguiremos a otros, después de todo guitarristas más inteligentes que estos hay por montones.
Till abraza a Christopth cariñosamente como en el video de Du hast, y le susurra al oido: Christopth amigo, eres casi tan listo como yo.
Flake: Sí, pero yo soy el más cool.
Olli: Amén.