Experiencia del concierto en Monterrey 2001

Obviamente fue una experiencia que me marcó por buen rato, lo que es el sudor y la emoción, la incertidumbre. Todo empezó demasiado rápido y fue un gran viaje. Mi hermano y yo teníamos el dinero para irnos y ya habíamos pedido a mi hermano que hizo un viaje a Monterrey para que nos comprara el boleto con anterioridad). No puedo dar grandes detalles del viaje, solo duró una hora y yo me quedé dormida(¡¡¡los desgraciados autobuses hacen que me duerma!!!).

Bajamos del autobús en la central, habíamos llegado como a eso de las 12 p.m., todo tranquilo y calmado. Y nada mas esperando el concierto y mi hermano y yo fuimos a tirar baba por el centro, fuimos a comer a un Mc Roñas y medio paseamos. Me pasó por la mente de que tal vez no habría firma de autógrafos por lo que había pasado en México y luego mi hermano me preguntó que si habría, le dije “no creo, no han dicho ni han avisado nada”. Pero en una tienda de discos llamada “Saharis” había un pequeño anuncio que rezaba “Firma de Rammstein, fecha: 6 de agosto 2001, hora: 4:30, lugar: Saharis(no rcuerdo bien que tienda comercial nombraba, pero no era esa en la que estábamos mi hermano)”. ¡¡No mames!! ¡¡¡Los muy hijos de su muttera madre si van a hacer firma, sobres!!!. Pero como no conocemos mucho Monterrey mi hermano y yo por unos minutos pensamos que iba a ser ahí, pero no vimos gente, ya luego mi hermano preguntó que si iba a ser ahí la firma. La chava medio desdeñosa dijo que ahí no iba a ser, que era en otro “Saharis” en un centro comercial que quedaba lejos, que no lo íbamos a encontrar, bla bla bla… Bueno, llamamos a un taxi y el taxista se portó mejor que la chava y dijo que no estaba lejos, que a dos kilómetros de ahí, que no hay pierde. Nos llevo y nos dejó en el centro comercial. Tenía una tienda Saharis afuera, pero no había gente. Yo me quedé con cara interrogante. Acto seguido entramos al centro comercial, de dos pisos, y desde arriba vimos una fila que daba una vuelta. ¡Chin!¡Ya se me hacía que no los iba a ver porque la fila estaba larga!. En eso, para comprar rollo fotográfico mi hermano y yo fuimos a una Benavides que esta dentro de esa misma tienda y ahí nos encontramos a otro chavo, amigo de mi hermano. Solucionado todo, yo prestó para su rollo y el presta su carro para llevarnos.

Fuimos a la tienda y entramos, todavía no sacaban a nadie porque no llegaba el grupo. Preguntamos que como podíamos entrar para lo de las firmas, nos dijeron que había que comprar el CD nuevo(¿otra vez?) Bueno, ni modo, desembolsó 100 pesitos y guardo mi ticket de compra porque era necesario para entrar. En lo de la fila pues Astor(el chavo que nos encontramos) y yo encontramos un lugarcito vacío entre las primeras 20 personas de la larga fila(le calculo que en la fila eran como unas doscientos de extremo a extremo), si, ¡¡¡nos colamos!!!¿Y luego?. Como sea, ahí nos quedamos, y nadie pareció quejarse porque los dos nos pusimos de acuerdo y dijimos “si alguien viene y se queja, pos nos movemos, así de simple”. Como nadie se quejó pues no nos movimos, es algo que voy a agradecer siempre.

Entre la conmoción dos veces trataron de confundir a la audiencia porque por las puertas donde entraban había unos baños, si hasta a una señora le tomaron fotos, me da risa de solo acordarme. Ya después pusieron seguridad en esa parte y pues no se pudo vislumbrar bien como entraron. El caso es que pasaron por esa área y finalmente llegaron a la tienda. Ya estábamos cerca de lograrlo. Aunque dos o tres perdidos trataron de hacerle como en México pues a esos los sacaron de la fila. Hasta recuerdo bien las palabras del dueño diciendo “miren chavos, ya están así de pasar, ya nada mas esto y entran, pero si hacen cualquier idiotez como gritar o hacer alboroto pues con toda la pena los voy a tener que sacar”. Claro ¿para que chingados estar perdiendo oportunidades?. Bueno, nos portamos bien, y avanza la fila para firmar… ya sentía el corazón en la garganta, y ¡¡si señor!! Sentados en una mesa firmando autógrafos como si cada uno tuviese un sellito, en una secuencia monótona como su música(firma-pasa disco-firma-pasa disco -firma-pasa disco-firma-pasa disco…). Las observaciones que puedo hacer de a como los vi es que Till estaba muy callado(como siempre). Richard estaba entre sonriente y medio seriesón, Flake igual de callado y los únicos que se reían a carcajada abierta eran Christoph, Paul y Olli se le notaba que quería aguantar las ganas de reir, debieron estar contando chistes en alemán porque los vi demasiado sonrientes. Luego a mi se me sale decirles en un masticado alemán “danke, danke schön” y vi que Paul medio quiso se rió, aunque fue tanta la gente que igual y se pudo reír de otra persona.

Bueno, finalmente un disco autografiado, pude descansar un poco… esperamos a que llegase el tío de Astro, pues él traía su carro. Ya para esto eran apenas como las 6:30 de la tarde. Llegó el tío y le pedimos que nos llevase a “El Escena”. A pesar de que las puertas abrían a las ocho pues si había muchísima gente, la fila rodeaba media cuadra. Y pues a cuenta gotas estuvo avanzando la fila, de poquito a poquito, ya me dolían las piernas de estar parada, sin embargo era mas la emoción que el dolor. Y así estuve, tronándome los dedos, platicando con mi hermano y con el otro chavo, fue una espera impaciente. Ya cuando veía las puertas recordé que el boleto decía “mayores de 18 años”. Me cayó un balde de agua frío en la columna y me empecé a paniquear, pues con anterioridad había falsificado una credencial de elector, pero no le había sacado copias, y no había hecho nada parecido para que dijesen que era mayor de edad. En fin, traté de calmarme, pensar que no son tan malos, que a lo mejor es puro cuento. Aunque por el contrario, si vi que corrieron a dos o tres nada mas por no traer credencial. Frente a mi iba Astro, el pasó sin problema alguno. Bueno, cuando me tocó a mi pasar el guardia que me ve con cara larga y me dice

“usted no puede pasar”
“¿qué?”
”usted no puede pasar, hágase a un lado para que avance la fila?”
“pero óigame, traigo boleto, si puedo pasar”
“no, no puede, vayase”

El guardia se porto mameluco conmigo y que no me deja pasar el hijo de su gran desgracia ¡no me chingues! Ya pensaba que este era mi fin, que después de la espera de un año mi deseo mas anhelado no podría ser cumplido, ya estaba a punto de sufrir un achaque justo ahí en frente. Pues que me alejo un metro entre enojada, furiosa, decepcionada, casi quería golpear a mi hermano por eso. Pero que llega Astor por detrás y me dice “pásate” obviamente no dudé en colarle por lo que eran unos intentos de barda. Y así es, pasé, pasé, no hay duda de eso.

Primero le agradecí a Astor que me dijera a tiempo cuando podía colarme, dejé la bolsa que traía en donde se dejan las mochilas y me fui adentrando en la oscuridad de la discoteca. Cuando todo parecía tranquilo comienzo a escuchar palpitaciones junto con violines¿serán las mis palpitaciones por tantas emociones mezcladas y los violines por el delirio de lo que vivo? En el escenario vi una luz roja, era la luz del corazón ardiente de Till, aquel que antes callado, tranquilo, detrás de unas gafas negras ahora era el dueño del escenario con su melodiosa voz… “nun liebe kinder, gibt fein acht…” era un karma cósmico, indescriptible. Las guitarras estridentes resonaron y aquí no tuve control de mi, un espíritu poseyó mi ser, el espíritu de la música…

Por la conmoción no puedo recordar bien como empezaron, es flagrante que comenzaron con “mein herz brennt” pues pude ver como se arrancaba el corazón y se incendiaba. Eso si lo recuerdo porque apenas me estaba metiendo entre el público, ya después recuerdo haber escuchado como pasos, pero no en mi cabeza. Este era “link 2 3 4”.
Recuerdo que el escenario estaba dividido en 3 pistas, que era una división entre lo que es el escenario y la pista de baile. El primero lo pase sin problema, la gente aún no se conmocionaba porque no salía el fuego real, hasta que finalmente lo hizo… aquí pude llegar a la segunda pista de baile, mire el fuego que bailaba con mucha libertad, el fuego era libre y podría haber incendiado la disco “feuer frei” calentó mi animo para poder seguir adelante, hasta llegar a primera fila. Me quedé estancada por unos momentos en las barandas, pero los vislumbraba muy bien. Un momento crucial fue en “sonne” cuando Richard estaba tocando, y de repente se puso a ver al público, y de pronto, yo lo miro directo a los ojos, creo que no duró ni cuatro segundos la mirada en mi, pero puedo decir que la aproveché muy bien, pues primero lo miré muy seria, con cara amargada, y ya después puse una cara dulce y le guiñé el ojo, aquí pareció apenado y siguió tocando.
Así doy a entender “me vale que seas casado” en cuanto a la demas actividad de la banda, pues como en “adios” es pura secuencia” lo que hicieron fue poner a Flake a tocar una tarola que tenía agua y hacía un espectáculo muy bonito cada vez que le pegaba a la tarola, aunque no se escuchara mientras que Richard ponía pura crema en su guitarra con fuego prendido por el mango. Aquí también recuerdo que la gente estaba empujando por detrás de mí mientras estaba en la barda, empujó, y empujó. La estrofa de la canción quedó como perfecto para esa situación en un pequeño video clip“nichts ist für dich” La barda se blandea un poco “nicht war für dich” la barda cede un poco ante el ansia de los feligreses, “nich bleibt für dich….” la barda sigue cayendo “für immer” alguien me empuja, la barda cae, todos corren encima de ella, yo celebro el derrumbe de la ultima barda y Richard Z. Kruspe-Bernstein da si requintazo mientras Till se pega en las venas. Camino entre los muchos otros posesos que parece que quieren dañar, no se dan cuenta de mi, ni yo de ellos, solo camino hacía el escenario. Me quedan 4 filas nada mas, empujo, estorbo, hago a un lado, me atoro…

Ahora ambienta la de “zwitter”. Yo canto “eins für dich, ein für mich…” mientras que detrás de mi otro chavo la canta de manera cómica y de la siguiente forma: “aingue su, aingue su…”. Me pareció hilarante eso. Se agradece la ayuda de ese chavo, pues pude entrar aun mas. Me empujó hasta que ya no pudo mas, el resto dependió de mi. No llegué tan al principio, pero si pude recibir nuevamente las miradas de todos a los ojos. Esta vez estaba “weisses fleisch”, tal como la remembranza del Live Aus Berlin el público no hacía mas que aplaudir del ritmo, y cuando tocaron los 5 minutos de fama de Flake pero con el buen sabor latino todo el mundo gritó “solo, solo, solo, ea, ea”. Creo que esta fue la que prendió a la gente.
Después hubo oscuridad, un cántico gregoriano llenó el ambiente, “sehnsucht” estaba por comenzar. recuerdo que varios estallidos ocurrieron en la tarima posterior, justo arriba. Luego de eso tocaron “asche zu asche” y la única divergencia fue que Olli en su bajeo hizo esperar un poco a la gente, tocó, la hizo esperar y nuevamente tocó.
Después de eso vino otro silencio, ahora una luz iluminaba a Till quien se chupaba el dedo de una manera inocente, por momentos llegué a pensar que realmente era un lunático con cierto grado de ciclotimia. Ambientaba un sonido parecido a flautas sopranas, “mutter” estaba muy bien representada por till, quien parecía hacerla de un niño triste y desesperanzado. Después de otra pausa vino “heirate mich”. Aquí no hubo mucha diferencia, creo que esa la seguiran haciendo igual en cualquier concierto. Después vino “rein raus”. Y aquí, ¡¡putss!! Todas las grupis surgieron, las que estaban frente a mi comenzaron a adorar al grupo como mayas en sacrificio, algunas casi se desvestían, pero creo que Monterrey sigue siendo un tanto puritano. Así que no pasó de ahí. Después siguieron “sonne” e “ich will”.
Calmadas las dos rolas, no pasó nada. En “du hast” se saltaron el telefono aunque las bengalas siguen siendo las mismas. Pero el que si se llevó la noche fue “Rammstein”(no el grupo, si no la canción). Como puntos suspensivos nuevamente pusieron oscuridad, Till salió con un saco largo prendido en llamas, algo impresionante para los que no conocían por completo al grupo. Tocaron, Till describió en parte el accidente de aviones, cuando parece que va a ser apagado con un extintor por nuestro querido Flake, pues resulta que el extintor aviva las llamas y parece que se ha consumido, los demás integrantes quedan impertérritos ante el acto, aunque piden calma mientras siguen tocando, cuando llega el verdadero extintor Till parece estar muerto, aquí todo el mundo gritó, exclamo y mentó al tecladista responsable de la muerte de vocalista.
Sin embargo, como el Ave Fénix, Till resurge de entre las pocas cenizas, se quita su protección de plástico que únicamente dejaba al descubierto su “mawhawk” y se burla de la ingenuidad de todos los que admiramos aquel espectáculo, yo río también. Para calmar a las personas lo que hacen es que todos se quitan las camisas, aquí recuerdo que algunas chavas gritaron “mucha ropa”. Claro, nada mas se dejaron los pantalones bien puestos y con la ahora melodiosa voz de Till todo el mundo bailaba aunque pocos conociesen la canción, luego un asistente les pasó una bandera mexicana de a 20 pesos y de una calidad paupérrima y Paul la agitó, lo que importa es el detalle.

El fin fue con “engel”, nada que contar, Christoph siguió con las baquetas que echan chispas. Así finalizó el concierto. Aunque me quedé otros minutos para ver si decían algo o era pura mentira que se iban pues mi suposición resultó falsa, aunque aventaron uñas de guitarra y las batacas de Christoph, lastima que no pude agarrar ni una, pero tuve mi disco(que aún guardo con recelo)

 

-Laura Sosa